¿Diversidad en Eurovisión? Douze points!


Si el Festival de la Canción de Eurovisión publicara un informe GRI seguramente obtendría un gran aplauso por su desempeño en el indicador GRIG4-LA12: “Composición de los órganos de gobierno y desglose de la plantilla por categoría profesional y sexo, edad, pertenencia a minorías y otros indicadores de diversidad.” Bastaría sustituir plantilla por participantes.

Conchita Wurst, la ganadora de este año, no sólo tiene una gran voz, sino que también es un gran ejemplo de lo que la Unión Europea quiere lograr: Unidos en la diversidad / In varietate concordia, como dice su lema.

Después de todo, el respeto a la diversidad fomenta la creatividad y la innovación, y es el pilar de la democracia y el diálogo entre los grupos de interés. Felicidades Conchita y enhorabuena Europa por tu G4-LA12.

18/05/2014 at 16:54

Publicidad controvertida, ¿lo contamos o no lo contamos? G4-PR6


Siempre que sea relevante, la guía G4 pide reportar por medio del indicador G4-PR6 sobre aquellos productos que hayan sido cuestionados por los grupos de interés o que hayan sido objeto de debate público. Si extendemos esta exigencia no sólo a los productos sino también a la publicidad realizada para comercializar estos productos, una empresa como Desigual debería reportar sobre el debate que su último anuncio con motivo del Día de la Madre ha producido en la opinión pública.

Dejando de lado si el anuncio es o no publicidad irresponsable, su carácter controvertido y el debate generado lo ha convertido automáticamente en un asunto que debería mencionarse en su memoria de sostenibilidad. Es indiscutible que el anuncio ha generado opiniones controvertidas e incluso una declaración del gobierno catalán diciendo que estudia su retirada.

Nos encontramos ante una situación que en este caso le ha ocurrido a Desigual pero que podría ocurrirle a cualquier empresa que decide ir “más allá” en sus campañas publicitarias.

  • ¿Es un anuncio irresponsable? Este aspecto es opinable, pero eso no afecta a su “reportabilidad” en la memoria.
  • ¿Ha sido cuestionado por los grupos de interés? Sí. Ha generado debate en las redes sociales y reacciones de las autoridades.
  • ¿Es un aspecto material, es decir, es un asunto relevante sobre el que deba ser reportado? Teniendo en cuenta que han sido los consumidores y las autoridades (grupos de interés prioritarios) los que han generado el debate público, con toda probabilidad es un aspecto material.
  • ¿Debería reportarse en la memoria GRI? Sí, y debería mencionarse en el indicador G4-PR6.

 

07/05/2014 at 11:55

Un Código Deontológico para Consultores en RSC


El próximo 25 de febrero presentaremos en Barcelona el primer Código Deontológico de la Profesión de Consultoría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad en un acto en colaboración con el DIRSE y con el apoyo de la Cátedra Mango de RSC.

La iniciativa surgió de un grupo de profesionales que habíamos sido invitados a un taller organizado por la Cátedra Mango de RSC sobre la función de los consultores en RSC.

Los participantes nos dimos cuenta de que nos faltaba una referencia que guiara nuestra actuación profesional, especialmente en un entorno en el que tenemos que evitar que la RSC se convierta en un instrumento para enmascarar prácticas poco responsables.

Personalmente considero que este Código es un buen punto de partida y que evolucionará con el tiempo. Fue concebido por un colectivo de consultores en un momento muy concreto, pero estoy seguro de que se enriquecerá con aportaciones de otros profesionales de la consultoría y de los grupos de interés.

Puede encontrar el Código en este enlace y adherirte a él rellenando este formulario.

20/02/2014 at 13:50

¿RSE obligatoria? Sí pero no.


La Responsabilidad y Sostenibilidad Empresarial (RSE) es un concepto poliédrico y transversal que no se deja definir ni constreñir fácilmente. Por esta razón, cualquier intento de introducir una RSE obligatoria será vano y limitante. Y lo será porque, automáticamente, surgirán las siguientes preguntas:

  • ¿Qué parte de la RSE se quiere obligar?
  • ¿Qué parte será voluntaria?
  • ¿Hasta dónde llegará la obligatoriedad?
  • ¿Qué grado de voluntariedad sería aceptable?

¿RSE obligatoria? Para unos aspectos sí, para otros no; para algunas empresas sí, para otras no; y más vale promover que forzar.

Algunos aspectos de la RSE sí que deberían ser obligatorios

Hay facetas de la RSE que sí que se prestan a regulación y que, de hecho, ya están siendo reguladas. Una de ellas es la necesidad de que las empresas rindan cuentas ante sus grupos de interés, especialmente aquéllas que, por su tamaño o su importancia, son esenciales para el funcionamiento de la economía en su conjunto.

Otras, como la igualdad de género o la inclusión de minorías, ya están siendo contempladas en la legislación debido a la demanda social.

Hay una parte muy importante de la RSE que, a pesar de ser crucial, debe estar en manos de la empresa, y es el modelo de negocio que escoge, y si éste es sostenible o no lo es. Es una decisión intrínsecamente empresarial que no debe ser legislada.

Otros aspectos accesorios a la estrategia de sostenibilidad, como la acción social, deben ser a discreción de la empresa, siendo ésta la que decida la extensión de los mismos y el enfoque estratégico que desea darles.

Pero no para todas las empresas

  • Las Pymes no pueden soportar la presión de más regulación, sobre todo teniendo en cuenta que muchas de ellas ya tienen la exigencia de empresas-clientes más grandes que les imponen auditorías y otros procedimientos complejos para los que, a menudo, no encuentran apoyo.
  • Las empresas grandes, sobre todo aquellas que son consideradas sistémicas, deben ser especialmente cuidadosas y responsables. A menudo no lo son lo suficiente por lo que, en estos casos, sí que es lógico demandar obligatoriedad en algunos aspectos de su estrategia de sostenibilidad (rendición de cuentas, gestión sostenible de su cadena de suministro, etc.)
  • Las empresas públicas deben ser ejemplo de responsabilidad y sostenibilidad, y ya existen marcos legales que les exigen requisitos en materias de aprovisionamiento, rendición de cuentas, igualdad de género, etc.

Promover en vez de obligar

En algunos casos, los grupos de interés le piden al legislador que transforme en requisito legal aquello que, en un principio, era responsabilidad social (integración de discapacitados, por ejemplo). Sin embargo, en gran parte de las ocasiones, no se trata de obligar a ser responsable y sostenible, sino de:

  • Apoyar a las pymes que desean adoptar una estrategia de sostenibilidad, creando marcos de referencia y sistemas de promoción efectiva de la sostenibilidad empresarial.
  • Recompensar los comportamientos responsables y desanimar aquéllos que no lo son.
  • Estimular, a través de las compras públicas, las actividades de empresas que puedan demostrar una gestión sostenible de sus recursos, su cadena de suministro, además de una integración de la RSE en sus actividades.
  • Desarrollar las herramientas y los marcos necesarios para ayudar, no sólo a emprendedores y startups, sino también a empresas ya existentes, a desarrollar modelos de negocio sostenibles.

Para terminar, un último comentario. Todos sabemos que la RSE es ir más allá del mínimo que requiere la ley; es cruzar la línea que separa un modelo de negocio de otro bien distinto, y ésa es una decisión que debe tomar el empresario (por mucho que uno piense que la sostenibilidad es el camino adecuado). Una RSE forzada ya no es responsabilidad sino mero cumplimiento de la ley.

17/01/2014 at 21:10

Sostenibilidad es sencillez es felicidad


xmas 2013

¿Dónde os habéis ido, cosas sencillas?

Que en 2014 encuentres la felicidad en las cosas sencillas.

Sostenibilidad es sencillez es felicidad.

12/12/2013 at 17:08

Las carencias de la RSE. Parte II


For English click here.

En mi post anterior analicé las carencias de cómo la RSE están siendo aplicada por sus responsables en las empresas . Ahora , ¿cómo podemos resolver estas carencias? Para mí hay algunos factores clave:

  1. Los informes de RSE no dan una imagen real de las empresas. Necesitamos nuevos marcos que incorporen la contribución total de la empresa al bien común como un indicador definitivo de la sostenibilidad de la misma. “Doing well by doing good” es una gran frase, pero tenemos que ir al grano: es necesario desglosar todos los impactos de la empresa para saber si , después de todo, el impacto total es positivo o negativo. Hasta ahora , tenemos, o bien indicadores que no son comparables entre empresas, o indicadores que no están interconectados y que no llegan a  reflejar el desempeño sostenible de la empresa. El marco del GRI ha sido bueno durante un tiempo, pero no es suficiente. Nuevos marcos tales como la Economía del Bien Común, en el que estoy participando, ofrecen nuevas perspectivas y nuevos retos y, en mi humilde opinión, son un buen paso en la dirección correcta.
  2. Hemos de centrarnos en el desarrollo de modelos de negocio sostenibles más que en el desarrollo de estrategias de sostenibilidad, que son importantes pero que no logran cambiar la situación real. Todas las empresas deben repensar a sí mismas y reconsiderar su modelo de negocio desde una perspectiva de sostenibilidad. Descubrirán un nuevo mundo de oportunidades de negocio previamente escondidas. Desde start-ups hasta grandes corporaciones, todas ellas necesitan analizar sus cimientos y prepararse para lo que está por venir: satisfacer las expectativas de grupos de interés exigentes desde perspectivas cada vez más complejas. Ya hay buenas herramientas, como el business model canvas desarrollado por Alexander Osterwalder, pero no logran incluir directamente cuestiones cruciales como los retos sociales, económicos o medioambientales, o las expectativas de los grupos de interés – Hay nuevas herramientas que están por llegar, manténgase a la espera  ;)
  3. Los grupos de interés requieren del apoyo de marcos legales efectivos y funcionales. En un mundo ideal, podríamos esperar que los gobiernos dieran ejemplo, primero a través de sus políticas de contratación pública; y, segundo, proporcionando tanto a las empresas como a los grupos de interés un marco regulatorio que, de una parte, recompense a las empresas que “se portan bien” y, por otra parte, provea a los grupos de interés con herramientas para que puedan organizarse y hacerse oír. Desgraciadamente, éste no es el caso en muchos países y, como no podemos esperar que la situación cambie, serán los grupos de interés los que deberán coordinarse para compensar el poder de las corporaciones. Las redes sociales ofrecen el mejor canal para que los grupos de interés puedan expresar sus demandas.
  4. No creo en imponer la RSE a las empresas pero la verdad es que, con el sistema actual, las empresas no se ven precisamente animadas a abandonar comportamientos “antisociales” que provocan externalidades negativas. En el futuro, las externalidades negativas dejarán de serlo para ser calculadas como costes de las empresas. El balance de la economía del bien común contempla este aspecto.

Modelos de negocio sostenibles que contribuyan al bien común, ésa es la clave para una RSE que contribuya al cambio.

18/11/2013 at 17:06 1 comentario

Las carencias de la RSE. Parte I


Cada vez son más las empresas que publican informes de responsabilidad social y desarrollan estrategias de sostenibilidad. Ésta es una muy buena señal, sin embargo, ¿es suficiente ? ¿significa esto realmente que las empresas son cada vez más sostenibles?

Los críticos sostienen que las estrategias e informes de RSE enmascaran otras actividades que son realmente contrarias al beneficio de la sociedad y el planeta. Según estos críticos, la RSE no logra cambiar la actitud de las empresas, algunas de las cuales utilizan la RSC como una cortina de humo.

Entiendo a los “RSEscépticos” pero también tiendo a ver el lado positivo de las cosas. La RSE es un paso adelante hacia un nuevo sistema empresarial y económico. Sin embargo, es un concepto que sigue sin contribuir al bien común de la sociedad (entendido éste como el resultado global positivo de las operaciones de una empresa , ya sea a través de su actividad principal o de sus actividades secundarias, directa o indirectamente , por sí misma o lo largo de su cadena de suministro) .

Las deficiencias de la RSE tienen diferentes causas :

  1. La falta de aspectos relevantes para los grupos de interés. Los grupos de interés consideran que los informes de RSC muestran una imagen sesgada de las empresas. Incluso si las nuevas directrices del fomentan el reportar sólo los aspectos que son relevantes para los grupos de interés, todavía es demasiado discrecional el decidir sobre qué informar (o no informar) . Lo mismo ocurre con las estrategias de RSC, que tienden a concentrarse en pocas áreas seleccionadas por la empresa (a menudo tras un pobre proceso de consulta con los grupos de interés).
  2. No hay puntos de vista críticos. Las empresas son reacias a incluir las visiones críticas de los grupos de interés en sus decisiones. De hecho, las críticas, tanto a la estrategia como al informe de sostenibilidad, suelen ocultarse. Los informes de sostenibilidad rara vez ofrecen puntos de vista alternativos o ejercicios de autocrítica.
  3. La sostenibilidad no es considerada como parte del modelo de negocio. Las empresas, así como algunos consultores de RSE, consideran la RSE como algo complementario y no como una estrategia empresarial. Aunque el término “integración de la sostenibilidad en el negocio” se ha convertido en un lugar común, pocas empresas están dispuestas o preparadas para adaptar su modelo de negocio.
  4. La incoherencia entre lo que las empresas hacen y lo que dicen que hacen. Los reportes de sostenibilidad no son un fin en sí mismo. Deben reflejar una estrategia empresarial ya existente, sus objetivos, sus éxitos y sus carencias .
  5. Dejo la carencia más importante de todas para el final: Las empresas no informan de cuál es su contribución global al bien común. Los informes de RSC carecen de un rating final que muestre cómo las empresas contribuyen al bien común. Sólo muestran un rendimiento independiente en áreas generalmente fragmentadas y desconectadas, sin relación con el desempeño total del negocio.

¿Cómo podemos ayudar a la RSE a ir más allá de sus limitaciones? ¿Es usted consciente de otras carencias que sufre la RSC? Desvelaremos el “misterrio” en el próximo post .

24/09/2013 at 12:43 1 comentario

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Juan Villamayor

Consultor en Responsabilidad y Sostenibilidad Empresarial (RSE). Economista y MBA radicado en Barcelona, con un perfil eminentemente internacional.

Es posible generar más valor mientras se aplican principios éticos. Al final todos salen beneficiados: las empresas, la sociedad y el medio ambiente. Eso es lo que yo llamo "Negocios Con Sentido Común".

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